En la cocina, como en casi cualquier cosa en la vida, podemos
llegar a complicarnos tanto como queramos, pero también ocurre al revés.
Podemos hacer las cosas tan sencillas como queramos sin necesidad de sacrificar
en calidad final. Una de las recetas que más me gusta hacer en casa es la
receta de pizza casera, pero casera no significa hacerla de tal forma que no
merezca un puesto de honor en nuestra mesa.
Con la pizza podemos complicarnos todo lo que queramos. Por
ejemplo, podemos hacer una pizza con una harina específica, o mezclando
harinas. Podemos hacer la pizza con una fermentación en frio, con varias
fermentaciones, podemos añadir masa madre, o poner una levadura u otra. Podemos
hacer la pizza con salsa de tomate muy elaborada, podemos usar piedra para el
horno, unos ingredientes u otros, etc.
Para que os hagáis una idea una pizza puede ser todo lo
complicada que queramos y también todo lo sencilla. Hoy hemos decidido hacer
una pizza muy sencilla, con la idea de que todos vosotros podáis hacerla en
casa simplemente siguiendo los pasos y consejos que aquí os vamos a dar. ¿Os
animáis?
Ingredientes
- 300 g de harina
- 160 g de agua
- 5 g de levadura de panadería instantánea
- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal
- 200 g de salsa de tomate
- 100 g de mozzarella
- 100 g de jamón de york
Paso a paso para hacer pizza
En un bol ponemos todos los ingredientes de la masa: harina,
agua, levadura, aceite y sal y mezclamos bien con una cuchara. Una masa de
pizza es como un pan sencillo. Se puede hacer con cualquier tipo de harina y la
cantidad de agua será aproximadamente de la mitad de la de harina. Si usamos
una harina con más cantidad de gluten (harina de fuerza) entonces necesitaremos
algo más de agua y si utilizamos una harina normal (como la de hoy) con la
mitad de agua (por harina) y un poco más será suficiente.
A continuación dejaremos fermentar la masa tapada. El
objetivo es que doble de volumen. ¿Y eso cuando lo hace? La respuesta es
sencilla, si hace frio tardará más que si hace calor. O al contrario, si hace
calor tardará menos. Las mejores masas cuanto más tarden mejor porque la masa
se desarrolla de otra forma, pero con nuestra pizza sin complicaciones nos dará
igual. Nosotros la dejamos y cuando suba al doble seguiremos por el siguiente
paso.
EL último paso es el del horno, y no es el menos importante.
Con el horno precalentado a un mínimo de 230 ºC metemos la pizza. Podemos usar
una piedra para el horno o una bandeja. Si tenemos piedra la base de la pizza
quedará más crujiente pero no nos tenemos que complicar la vida, quedan muy
ricas en cualquier bandeja que tengáis.
Hornearemos durante unos 8-10 minutos, hasta que se dore ligeramente.
Consejos y sugerencias
A modo de conclusión con nuestra receta de pizza casera
fácil y sin complicaciones paso a enumerar brevemente lo importante:
Aunque podemos hacer la pizza con una harina de fuerza, sale
igual de rica con harina normal.
Podemos añadir levadura fresca o incluso masa madre, pero
con levadura de panadería seca o instantánea queda muy bien.
Dejaremos que aumente el volumen sin preocuparnos del
tiempo. Puede tardar menos si hace calor y tardará más si hace frío.
Hornearemos a horno fuerte hasta que se dore. Si no tenéis
piedra de horno no pasa nada.
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